Cómo aprendi a elegirme-Yo también fui esa mujer que se perdió en los demás.
Durante mucho tiempo sentí que no era suficientemente valorada por las personas que tenía a mi lado.En mis relaciones de pareja, muchas veces sentí que no recibía el amor, el respeto o el reconocimiento que necesitaba. Y en mis relaciones de amistad también me fui perdiendo poco a poco.
Las personas que amaba eran importantes para mí. Tanto, que muchas veces las puse por delante de mí misma.Sus necesidades, sus problemas, sus emociones… todo parecía tener más importancia que lo que yo sentía o necesitaba.
Y, sin darme cuenta, me fui dejando a mí para el final.En ese camino viví decepciones, traiciones, sufrimiento y momentos que me hicieron cuestionarme muchas cosas.También tuve fracasos y situaciones que no salieron como esperaba.
Y durante mucho tiempo hice algo que seguramente muchas mujeres conocen:me culpé a mí misma por todo lo que no había funcionado.Pensaba que quizás no había hecho suficiente, que quizás el problema estaba en mí, que debería haber sido diferente, haber dado más, haber aguantado más…
Hasta que llegó un momento en el que entendí que no podía seguir viviendo así.Necesitaba parar.Necesitaba escucharme.Necesitaba preguntarme qué quería yo, qué necesitaba y quién era detrás de todas las expectativas, relaciones y responsabilidades.
Y ahí comenzó otro camino.Un camino de autoconocimiento, de mirar mis heridas, comprender mis emociones, cuestionar muchas de las cosas que había aprendido y, poco a poco, volver a conocerme.
No fue un cambio de un día para otro.Y todavía sigo aprendiendo.Pero hoy entiendo algo que para mí ha sido fundamental:elegirme no significa dejar de querer a los demás.
Significa no volver a abandonarme a mí misma.
¿Por qué hago este trabajo?
Porque conozco esa sensación de estar para todos y sentir que nadie está realmente para ti.Sé lo que es dudar de tu propio valor, buscar aprobación y pensar que quizás tienes que cambiar tú para que los demás te quieran, te respeten o se queden.
Y también sé que es posible empezar a construir una relación diferente contigo misma.Por eso hoy quiero acompañar a mujeres que se sienten perdidas en sus relaciones, que se han olvidado de sí mismas o que han dejado de escuchar lo que realmente quieren.
Mujeres que, como yo, necesitan recordar algo muy sencillo:tú también importas.
Tu voz importa.
Tus necesidades importan.
Tus límites importan.
Y tu vida también merece tenerte a ti como protagonista.
Mi formación
He estudiado Psicología,Terapia de Reprogramación Integral,Programación Neurolinguistica,Codigo de la Emoción,Sacred Freedom Technique,Hooponopono.
Sigo aprendiendo y formándome porque creo que acompañar a otra persona también implica seguir creciendo y revisándome a mí misma y es una parte importante de este camino.
Cada formación me aporta nuevas herramientas y, al mismo tiempo, me recuerda algo esencial: cada persona tiene su propia historia y necesita ser escuchada como persona, no como un problema que hay que solucionar.
Para mí, ninguna herramienta es más importante que la persona que tengo delante.El centro eres tú.Tu historia, tus emociones, tus necesidades y tu propio proceso.
Si te has reconocido en mi historia...
Quizás tú también has pasado demasiado tiempo pensando en los demás.
Quizás has dado mucho, has perdonado mucho y has esperado mucho.
Y quizás ha llegado el momento de preguntarte:
¿Qué quiero yo?
Si esa pregunta empieza a aparecer dentro de ti, quizás sea el momento de empezar a escucharte.